Sube un STL o escribe el volumen

Precio impresión 3D: ¿cuánto cuesta?

Calcula el coste real de cada pieza — material, electricidad, horas de máquina, fallos — y el precio que deberías cobrar.

01

Modelo y material

Material
O suelta un STL arriba
Precio habitual de PLA: cámbialo por el tuyo
02

Máquina y electricidad

Míralo en tu laminador
Amortización y mantenimiento
Medio mientras imprime
03

Fallos y mano de obra

Piezas que tienes que repetir
Soportes, lijado, curado
04

Precio

Marketplace + pagos
Parte del precio que te quedas
05

Presupuesto de impresión 3D para tu cliente

Convierte el precio sugerido en un presupuesto que puedes imprimir, guardar en PDF o pegar en un mensaje. Tus costes y tu margen no aparecen en él.

PresupuestoN.º —
Fecha
—
Válido hasta
—
De
—
Para
—
TrabajoPrecio por unidadCant.
Impresión 3D15,25 €1
Total15,25 €

El precio incluye material, horas de máquina y acabado.

Qué entra en el coste de una impresión 3D

Una pieza cuesta más que el plástico que usa. La calculadora suma cinco costes y después calcula el precio de venta hacia atrás, a partir de la comisión de la plataforma y del margen que quieres quedarte.

precio = coste ÷ (1 − comisión − margen)
  1. 01

    Material

    Volumen del modelo × densidad del material × precio por kilo. Una pieza de 42 cm³ en PLA pesa unos 52 g.

  2. 02

    Electricidad

    Consumo medio × horas de impresión × lo que pagas por kWh. Usa el consumo medio mientras imprime, no el máximo que indica la fuente de alimentación.

  3. 03

    Horas de máquina

    Horas de impresión × una tarifa por hora que amortiza la impresora, las boquillas, las correas y las camas a lo largo de su vida útil.

  4. 04

    Impresiones fallidas

    Tu tasa de fallos aplicada al material, la electricidad y las horas de máquina: el coste de las esquinas levantadas y las primeras capas que no se pegaron.

  5. 05

    Postprocesado

    Quitar soportes, lijar, lavar y curar: minutos de trabajo manual a tu tarifa por hora.

  6. 06

    Comisión y margen

    Los dos se descuentan del precio de venta, no se suman al coste; por eso el precio se calcula hacia atrás y no con un recargo.